Cocinar para el italiano promedio es un acto de unión y de amor. Bajo esta perspectiva, en Italia cocinar, comer y tener charlas de sobremesa es un trípode fundamental para su cultura. A través de su milenaria historia, lo que hoy conocemos como la península itálica se ha ido conformando en diversas regiones, cada una de las cuales tiene sus claras diferencias culturales y gastronómicos, pero un denominador común: la pasta.

La pasta italiana tiene una historia muy antigua y rica de anécdotas que comenzaría con el hecho de que hace muchos miles de años, el ser humano de ser nómada pasó a cultivar la.tierra, descubrió diversos granos para sembrarlos y trabajarlos en mejor forma hasta descubrir que, moliéndolos y mezclándolos con agua para formar una masa maleable y comestible, se hacía un platillo que sería el protagonista de su antiquísima cocina.

No es gratuito que en diversas crónicas se lea que Cicerón y Horacio – unos 100 años antes de Cristo- ya disfrutaban de un platillo llamado lagana que parecería ser el ancestro de la famosa lasaña. Ya ubicados en la Edad Media, y según una leyenda en torno a la figura de Marco Polo, se dice que el explorador en alguno de sus.viajes a China llevó a la península itálica el spaghetti. Esto último, sea cierto o no, parecería contraponerse a muchos estudios históricos que afirman que fueron los árabes los que introdujeron la pasta a la cocina italiana alrededor del año 1000 d.C. De hecho, en un documento fechado en el año 1154, se lee al geógrafo Al-Idrin referir y describir un “platillo de harina en forma de hilos" llamado triyah que se preparaba en Palermo. Debido a esta antiquísima referencia, los sicilianos fueron reconocidos como verdaderos maestros y expertos en el arte de cocinar la pasta.

Con el correr del tiempo, esta forma de cocinar el artesanal platillo se difunde a lo largo de toda Italia y del.mundo y hoy en día existen más de 40 tipos y cortes de pasta (tortellini, lasagne, farfalle, gnocchi, penne, fusilli, spaghetti, tagliatelle, por mencionar sólo algunos).

Vale añadir que toda pasta debe ser cocinada al dente; esto es, no muy cocida. La expresión no es otra cosa que el término gastronómico que da cuenta del punto ideal de cocción del platillo. También es de suma importancia tomar en cuenta que, en todo restaurante que se precie de ser típicamente italiano, en su menú debe contarse y encontrarse a la pasta como primo piatto (primer platillo o platillo protagonista) preparada en cualquier variante regional que ofrezca la cultura italiana.

Cabe agregar que la preparación de la masa para formar los diversos tipos de pasta ha ido de la forma artesanal hasta la forma industrializada que simplifica el trabajo y la preparación del platillo.

Aún hoy en día, no es descabellado encontrar lugares en la campiña italiana donde las abuelas o las madres apelan y defienden la necesidad de hacer la pasta desde un punto de vista artesanal sin que medie en este proceso nada que tenga que ver con máquinas o productos industrializados. Como sea que se le prepare, la pasta es un rasgo cultural del ser y del vivir italiano.

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