Origen de la cena de Acción de Gracias

El último jueves de noviembre de cada año, en los EE. UU. se celebra una de las fiestas más importantes de su calendario:

Epoca en la cual las familias se reúnen, aeropuertos colapsan, hay desfiles impresionantes y juegos de fútbol americano, excusas para eventos de promoción política e infinidad de ideas alrededor de esta cena. 

Agradecer las bondades del creador siempre ha sido parte de la tribu Wampanoag, con ceremonias y rituales. Los colonizadores de origen europeo celebraron, en 1621, una gran cosecha y abundancia después de años de enfermedad y escasez, agradeciendo a Dios. 

La celebración nace de dos maneras de festejar, la de Nueva Inglaterra costumbre de regocijo después una gran cosecha basada en festejos ingleses y la Puritana una ceremonia religiosa y solemne de reflexión, rezo y festejar con una comida. 

El Congreso Continental reconoce la primera cena de Acción de Gracias en 1777, en la cual se dejaba de lado al personal de servicio y trabajador, ésta se difuminó para 1815, en 1827 una revista para mujeres comenzó a presionar para que se reinstalara la tradición hasta que convenció a Lincoln en 1863, quien lo utilizó para reunir a una nación dividida. 

Ese año se celebraron dos eventos, el primero el 6 de agosto aniversario de la batalla de Gettysburgh y otro el último jueves de noviembre, pero no quedó instaurada como una fiesta anual, hasta que en 1941 para alargar dos semanas más la época de compras navideñas se instaura por decreto que el 4to jueves de cada noviembre se festejara el Día de Acción de Gracias. 

Pero la unión de los Peregrinos y los Wampanoag no comenzó a utilizarse hasta 1900, la publicación de un poema y la recuperación de un manuscrito del gobernador Bradford en 1855 de la Plantación Plimoth comenzaron a generar que la música, literatura y arte popular concentraran a los Peregrinos desembarcando en la Roca Plymouth y encontrándose con los nativos en Cabo Cod. 

Fue una historia que se esparció rápidamente por los inmigrantes que la tomaron como propia y que marcaba su pertenencia, todo enmarcado ya con el suculento pavo rostizado, puré de camote, maíz, arándanos y pay de calabaza. Todos productos de temporada del otoño americano. 

Hoy en día, esta cena se ha incorporado a gran cantidad de países pues es una excusa más para verse y festejar con los amigos y familia.