El Queso Manchego.

Proveniente de la región central de España, es un queso elaborado con leche 100% de Oveja Manchega, cuenta con una denominación de origen y un consejo regulador. 

 

Según las reglas de su denominación de origen sus características deben de ser las siguientes: 

La oveja manchega ha mantenido su pureza y cualidades originales, existen dos variedades de oveja manchega, según su color de capa: Blanca y Negra, pero esto no genera ningún cambio en la calidad de su leche. 

Es un queso de pasta prensada elaborado con leche de oveja de la raza manchega, con una maduración mínima de 30 días, para quesos con peso igual o inferior a 1,5 kg, y de 60 días, para el resto de formatos, y máxima de 2 años. La leche deberá estar exenta de productos medicamentosos, que puedan incidir negativamente en la elaboración, maduración y conservación del queso. 

Las características físicas del queso al término de su maduración son las siguientes:

  • Forma: Cilíndrica con caras sensiblemente planas y un patrón de canasta
  • Altura máxima: 12 cm. Y diámetro de 22 cm.
  • Relación diámetro/altura comprendida entre 1,5 y 2,20.
  • Peso mínimo: 0,4 Kg. Y máximo de 4.0 Kg. 

Las características organolépticas del queso Manchego deben de ser: 

Su consistencia debe de ser firme y compacta y de un color amarillo pálido o verdoso-negruzco cuando no se limpie la superficie de los mohos desarrollados durante la maduración. Con aroma láctico, acidificado intenso y persistente que evoluciona a matices picantes en los más curados con persistencia global larga.

 Su sabor es ligeramente ácido, fuerte y sabroso que se transforma en picante en quesos muy curados, con un gusto residual agradable y peculiar que le confiere la leche de oveja manchega. En cuanto a su textura es elasticidad baja, con sensación mantecosa y algo harinosa, que puede ser granulosa en los muy maduros.